Secuela cerebral

 

Sr. Director:
El Gobierno sancionará un Real Decreto por el que se anulará la norma que tolera seguir, durante tres años, con la publicidad del cigarro en los certámenes deportivos del motor, cumpliendo así, la solicitud cursada por la Comisión Europea para la observancia de la Directiva 2003/33/CE, que fija un repudio total de la publicidad y el patrocinio de las diversas marcas de cigarrillos en este tipo de eventos.

Por otra parte, el músico de los Rolling Stones, Keith Richards, ha retado a las superioridades célticas al fumar en un teatro de Glasgow, donde aporreó el grupo artístico.

Lo cierto es que, hace más de un año, que entró en vigor en España la tan glosada y reprochada Ley Antitabaco. Varios recintos se han visto afectados por estas pautas que vedan fumar en sitios públicos, lugares de trabajo o empresas taberneras. Ante esta realidad se han lanzado gigantescas campañas publicitarias por parte de los fabricantes de artículos antitabaco. En España coexisten 10,7 millones de cigarreros de los que, alrededor del 75 por ciento, aseveran estar seducidos por renegar de la lacra de la intoxicación. Según la Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo, el fumador ejecuta hasta tres tentativas, antes de arribar a la ayuda de algún tipo tratamiento. Las tasas de superación de esta lacra se multiplican por cuatro si los fumadores se vale de los medicamentos aprobados.

Los tabaqueros se sienten discriminados, alejados del resto de la humanidad; no se consigue el abandono del cigarro. Por todo ello, el terapeuta canadiense, Arthur Rowshan, ha revolucionado las recetas para abandonar el humear a través de un procedimiento que, con una mera sesión, a través de una relajación soporífera que conecta el consciente con el subconsciente. Se ha probando que, el 80 por ciento, es una secuela cerebral.

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