La publicidad bien hecha

 

Sr. Director:
La publicidad de hoy, es una forma de comunicación que tiene una gran influencia en la sociedad en la que vivimos. Los modos de sentir, de actuar, de pensar del ciudadano pueden ser cambiados y modificados por la acción publicitaria, mediante el impacto de los mensajes que descubren las nuevas ideas, servicios y actividades, desde un planteamiento agradable y gratificante, que sitúa a los hombres en un horizonte de ilusión y de esperanza.

En la actualidad, la función principal de la publicidad es la de informar y persuadir hasta lograr la convicción personal de la necesidad de adquirir un determinado producto, identificarse con una idea o votar una determinada opción política. Pero también la nueva publicidad, la publicidad que cada día se hace mejor, cumple otra serie de funciones que constituyen unos servicios muy positivos para las personas y para la sociedad en general.

Cada día vemos brillar el sol radiante de las campañas publicitarias que ahora se estrenan. Es obvio que esos anuncios llaman al consumo de determinados productos, en ocasiones con insistencia. Pero no es menos cierto que esa publicidad inunda de color, de sonido, de sensaciones múltiples las calles, las carreteras... y enriquecen los medios de comunicación.

La buena publicidad, nos está saliendo al encuentro, cual voz amiga que se nos tiende una mano para andar como sobre una alfombra, sobre los avatares de las preocupaciones que llenan parte de nuestro tiempo.

Este es un canto a la publicidad bien hecha que cada día, gracias a la mucha profesionalidad, a un uso también de métodos y técnicas más científicas, racionales y creativas, a una más exigente educación del público por el consumo, está llamada a alcanzar un desarrollo muy positivo, en el estrenado siglo XXI.

“Lo que es bello es bueno, y lo que es bueno no tardará en ser bello”, afirma Sofo de Lesbos.

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