Patrimonio de la humanidad

 

Ni de derechas ni de izquierdas. Ni de creyentes o no creyentes. La familia es el patrimonio común de la humanidad. As\xED de claro lo ha tenido siempre la Iglesia Católica y empiezan a darse cuenta también socialistas europeas con poder de decisión en las políticas de sus países. Una de ellas es Alan Johnson, número dos del partido laborista británico y del equipo de gobierno de Gordon Brown, sucesor de Tony Blair.

Feminista centrada en la maternidad, est\xE1 empeñada desde hace años en ofrecer medidas que respondan a las necesidades de las familias británicas. Muy parecidas a las necesidades de las familias españolas. Lo primero que recomienda es no retrasar la maternidad, como hizo ella y de lo que ahora est\xE1 arrepentida. Tiene tres hijos, pero los trajo al mundo entre los 32 y 37 años.

No quiere que el trabajo condicione ni cuándo ni cuántos hijos deben tener las familias. Es una decisión libre, basada en el amor, la salud, el bienestar y un proyecto común. Est\xE1 convencida de que uno de los fracasos del socialismo británico es que ha hecho más hincapi\xE9 en apoyar económicamente a las familias monoparentales que a los matrimonios jóvenes con ganas de tener familia, incluso numerosa (más de tres hijos).

Me parece magnífico que esta feminista inglesa defienda la maternidad y con ella directamente a la familia. Lo que han hecho todos los papas. El actual, Benedicto XVI, lo hizo expresamente en la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en mi querida tierra valenciana. Desde la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia invit\xF3 a los gobernantes y legisladores a reflexionar sobre el bien evidente de la familia, centro neurálgico de la sociedad. La familia es una ayuda notable a la sociedad, de la cual no se le puede privar de ser una salvaguarda para los pueblos.

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