Con la mirada en el Cielo

 

El español más importante en la Curia Vaticana, que ha gozado de la preeminencia de secundar a cinco Papas, el cardenal Julián Herranz, un canonista que fue médico antes de ordenarse sacerdote, y que a los 77 años de edad continúa al servicio del Papa Benedicto XVI en ocho dicasterios del Vaticano pues, como le gusta decir, "en realidad, los sacerdotes no nos jubilamos nunca. Solamente cuando el Señor nos llama".

Herranz afirm\xF3 que en la "Constitución Española se dice que ninguna confesión religiosa tendr\xE1 carácter estatal, pero que las leyes públicas tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. En esta perspectiva de auténtica laicidad se ha dicho que las leyes y las actuaciones del Gobierno tienen que favorecer el bien de todos los españoles y tienen que estar al servicio del bien común de todos los ciudadanos. Es una exigencia de justicia constitucional -y de derecho internacional respecto a la Santa Sede- que no se cumpliría si un gobierno inspirase su actuación en un fundamentalismo laicista de ateísmo militante. Yo rezo para que no sea as\xED".

Sin embargo el presidente del Gobierno ha aprobado leyes que van contra la vida, la familia y el derecho a la educación por parte de los padres. Según Ricardo de la Cierva "Jos\xE9 Luis Rodríguez Zapatero es masón, lo tengo documentado". Pike, antiguo preboste de la masonería en Estados Unidos, dej\xF3 claro que la cosmovisión masónica es eminentemente diabólica. Por ello en la recepción de los grados supremos de los masones, es obligada la apostasía, pisando y escupiendo sobre un crucifijo y una tiara papal, más el compromiso de la destrucción de la suprema potestad del Romano Pontífice.

El lema de Herranz como obispo y cardenal es "Domine, ut videam" ("Señor, que vea"), la súplica del ciego de Palestina que da título a su último libro "En las afueras de Jeric\xF3"" ¿Porqu\xE9 este libro? "Existen varias razones de fondo, que quizás se puedan resumir en una sola: porque estoy convencido de que la felicidad verdadera, ya aqu\xED en este mundo, consiste en recibir de Dios la luz necesaria para ver con los ojos del alma, y caminar con los pies en la tierra pero con la mirada en el Cielo".

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