Los famosos venden

 

Los vemos todos los días y a todas horas. Las pantallas de la televisión, las páginas de las revistas y periódicos, las ondas radiofónicas y las vallas publicitarias están llenas de caras y de voces famosas.

La tentadora y millonaria oferta lleva a que los personajes más conocidos del mundo saluden al público desde el escaparate publicitario para dar consejos de las excelentes cualidades de los más diversos productos.

La lista de los famosos que han aparecido en las campañas publicitarias es muy numerosa: Fernando Alonso, Pau Gasol, Rafael Nadal, Roger, Federer, Thierry Henry, Tigre Woods, Alejandro Sanz, Dani Pedrosa, Brat Pitt, Madonna. La animadora de televisión Oprah Winfrey ha desbancado a Tom Cruise como la personalidad más pujante, en tanto que la enrejada París Hilton ha sido abatida de la elenco anual de los 100 afamados más influyentes y que confecciona la revista Forbes.

El golfista Tigre Woods qued\xF3 segundo mientras la diva Madonna ocupa el tercer lugar del ranking, que une ingresos con la aparición en los medios de comunicación para estimar la influencia de los famosos. Por otra parte, Winfrey subi\xF3 dos puestos en la lista anual de la revista, gana 260 millones de dólares anuales. Woods se ha embolsado 100 millones de dólares en los últimos 12 meses.

Los Rolling Stones ganaron 88 millones de dólares el pasado año y el rapero Jay Z, qued\xF3 en el noveno puesto con unos beneficios de 83 millones de dólares y el director de cine Steven Spielberg concluye el segmento de los 10 populares más opulentos con su décimo puesto y un lucro de 110 millones de dólares.

También, el seleccionador nacional de baloncesto, Pepu Hernández, es el prescriptor de una marca de productos lácteos. Los legatarios del comandante Jacques Cousteau interpretan un spot en la campaña publicitaria de una marca de ropa norteamericana. Antonio Banderas ha rubricado un contrato de colaboración publicitaria con un grupo inmobiliario.

La idea publicitaria es clara y sencilla. Se trata de unir popularidad y el éxito de un personaje al producto que se propaga. Se espera que el público identifique la notoriedad del hombre y de la mujer popular con el servicio del producto anunciado. Es como acercarse al personaje cada vez que se compra el producto. Casi es comprar un famoso en lugar de comprar un producto. Este tipo de campañas se estudian con todo detalle y, normalmente, produce un considerable impacto publicitario.

Puede suceder que algunos famosos en sus comportamientos públicos o en su vida diaria puedan tener algunos aspectos negativos, que el público puede asociar con el producto que anuncian.

Una búsqueda constante del dinero de la publicidad sólo lleva a pensar que los famosos se promocionan a s\xED mismos, más que trajinar el producto que publicitan.

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